Pedro Sánchez gasta 91 millones de euros en el Falcon y el resto de vuelos VIP

Pedro Sánchez licitará un acuerdo macro para el mantenimiento de la flota de aviones a su servicio. El monto rondará los 91 millones de euros. A volar con placer se dispone el presidente del Gobierno español Pedro Sánchez al licitar un acuerdo macro por un monto de 91 millones de euros, para el mantenimiento de la flota de aviones a su servicio.  Los cinco Falcon 900 y los dos Airbus A310 a su discreción contarán con la millonaria línea de crédito para cubrir reparaciones y revisiones en hangar y a pie de pista. Eso les permitirá estar operativos 24 horas a pesar de que el Ejecutivo socialista propone acabar con los vuelos cortos por contaminantes.

Es una inversión con contradicciones. Y es que Pedro Sánchez, paradójicamente, viaja —por ejemplo— hasta Asturias con el fin de presentar su plan de descarbonización para la industria y exigir el cumplimiento de los objetivos de sostenibilidad medioambiental a bordo del avión Falcon, que contamina el equivalente a 550 autos diésel. Algo que contraviene su propia prohibición.

Sin embargo, la Dirección de Adquisiciones del Mando de Apoyo Logístico del Ejército del Aire (MALOG) -—departamento que firma la licitación— apoya a Sánchez en su deseo de remover a la compañía Gestair Maintenance —con hangares privados en los aeropuertos de Barajas, El Prat y Mallorca— por otra que ofrezca los servicios hasta 2025, publicó OkDiario.

Como rey

Los viajes de Sánchez además de cómodos son suculentos. De ello se ha asegurado desde su arribo al poder al duplicar los fondos públicos destinados a la compra de snacks, refrescos, vinos y bebidas alcohólicas de alta graduación que se ofrecen a los pasajeros VIP de las aeronaves de Grupo 45 del Ejército del Aire reservadas a los miembros del Ejecutivo y la Casa Real para sus desplazamientos.

En 2018 este gasto ascendía a 20000 euros al año pero en 2019, el Ministerio de Defensa  licitó el nuevo contrato de “suministro de productos misceláneos embarcados en los sistemas de armas T.18 [Falcon] y T.22 [Airbus] del Ejército del Aire” por un importe de 40000 euros anuales hasta 2023.

La carta es amplísima. Incluye desde pulpo en salsa gallega Pescamar, anchoas El Consorcio, cervezas Mahou o Voll Damm hasta solomillo.

Sin rendir cuentas

Entre el inicio de su mandato el 2 de junio de 2018 hasta el 28 de mayo de 2019, Sánchez voló en un Falcon o un Airbus del Ejército del Aire en 59 ocasiones. Esto representa un equivalente a 4,92 veces al mes.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a su llegada al Aeropuerto Internacional de Santiago de Chile. 28 agosto 2018 (La Moncloa – Gobierno de España/CC BY-NC-ND 2.0).

Para la Moncloa el uso del Falcon por parte del jefe del Gobierno es imprescindible porque el presidente socialista «ejerce 24 horas al día y 7 días a la semana». Así contestó recientemente la Secretaría de Estado de Relaciones con las Cortes, dependiente de Presidencia, a una pregunta parlamentaria escrita de Vox en el Congreso de los Diputados.

“Ningún predecesor los había disfrutado tanto”, señaló El Confidencial. Así es. Sus traslados incluyen un viaje a Castejón en compañía de amigos y familiares para asistir al Festival Internacional de Benicàssim donde se presentaría el grupo de rock The Killers.

El Gobierno lo defendió. Alegó que también acudía a actos oficiales en la provincia, pero La Moncloa declaró el desplazamiento “secreto oficial” para evitar que trascendiera el más mínimo detalle.

La información sobre ese vuelo pasó a estar “clasificada”, igual que la de un viaje de Sánchez a La Rioja en un helicóptero oficial para asistir a la boda de su cuñado Miguel Gómez.

Pasajero exigente 

Sánchez también ha sido polémico por usar el Falcon para acudir a actos de partido. Lo utilizó en campaña electoral hasta que finalmente el Partido Socialista Obrero Español decidió alquilarle una aeronave privada para eludir la polémica. Una solución que no contentó a Sánchez quien llegó a comentar ante militares que el avión ‘low cost’ que le alquilaba su organización era demasiado pequeño e «incómodo» para él.

La exigua cabina de aquel Cessna, de apenas 1,4 metros, no era suficiente para los 1,9 metros de estatura del presidente. Sin embargo, esa máxima de no utilizar la aeronave para actos relacionados con el partido no siempre se cumple. Hace diez días, Sánchez tomó el Falcon en Bruselas para acudir a Berlín a una reunión de líderes socialistas.

Gabriela Moreno – Panampost.com

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